L’Horta Sud

La comarca de L’Horta Sud está compuesta por 20 municipios valencianos y cuenta con instituciones y entidades de larga trayectoria histórica en el territorio.

Introducción

El espacio físico constituye el medio donde el ser humano desarrolla su existencia. Como bien dice el historiador y exdirector del Museo Comarcal de l’Horta Sud, Adrià Bessó, en el libro “Miradas sobre l’Horta Sud”, la sucesión de comunidades humanas pertenecientes a diferentes culturas que se produce a lo largo de los siglos dentro de un mismo espacio aporta diversas formas de entender el territorio, la convivencia entre las personas y la cultura.

Muchas de ellas perviven durante siglos hasta llegar al momento actual. Este ha sido el caso de L’Horta Sud, donde ya desde la época romana las diferentes civilizaciones que han habitado el espacio comarcal han ido dejando sus huellas, aportando los rasgos que configuran la personalidad de esta comarca valenciana.

La comarca Horta Sud es la segunda más poblada de todo el territorio valenciano con casi medio millón de habitantes

Historia de L’Horta Sud

Nacimiento y configuración de L’Horta Sud

Antiguamente, la comarca llamada l’Horta de València incluía las comarcas de l’Horta Nord y l’Horta Sud. Sin embargo, y como consecuencia del crecimiento poblacional, se dio paso a la división territorial de las tres comarcas actuales de l’Horta: l’Horta Nord, València Ciudad y l’Horta Sud. La división de la antigua comarca en tres espacios responde a la clasificación que realizó el profesor Eugenio Burriel en el año 1971, en su libro La huerta de Valencia: zona sur. Estudio de geografía agraria, en el que el río Túria marcaba la hipotética frontera entre el norte y el sur.

La comarca de l’Horta Sud es, por tanto, de creación moderna, e incluye una parte de la antigua comarca de la Ribera Baja y parte de la histórica Huerta de Valencia. Todas estas comarcas antiguas fueron recogidas en el mapa de comarcas valencianas de Emili Beüt “Comarques naturals del Regne de València” publicado en 1934. Sin embargo, si podemos datar el nacimiento de l’Horta Sud, este sería el año 1982, cuando adquiere dimensión administrativa y cultural de la mano de los ayuntamientos democráticos y de la sociedad civil, concretamente por parte del Instituto de Estudios Comarcales (IDECO) de l’Horta Sud y de la Mancomunidad Intermunicipal de l’Horta Sud. Estos dos organismos, nacidos con la finalidad de articular las relaciones intermunicipales – tanto en el ámbito cultural como en el ámbito político – recogieron en sus estatutos su ámbito de actuación territorial, que ya incluía los 20 municipios de la comarca.

Disputas entre L’Horta Sud y València Ciudad

Si retrocedemos más en el tiempo, la historia de l’Horta Sud siempre ha estado muy asociada a la de València Ciudad. Las relaciones entre ambas comarcas se remontan al siglo XIX, donde comenzaba a forjarse una lucha de poder por la expansión de la capital y la resistencia de la autonomía municipal de los 20 pueblos que forman la comarca de l’Horta Sud.

Así pues, entre los años 1870 y 1900, València Ciudad anexionó 19 pueblos de su entorno como Patraix, Russafa, Beniferri, Benicalap, El Palmar, Campanar o Carpesa. Todos ellos acabarían convirtiéndose en barrios periféricos o pedanías de la ciudad, y hoy se quejan de la falta o insuficiencia de dotación de servicios.

El segundo movimiento de expansión de la ciudad de València fue durante la dictadura de Primo de Rivera, en el año 1929. El gobierno del régimen aprobó, a petición de València, un decreto de anexión de 13 municipios más de l’Horta en un radio de cuatro kilómetros desde el camino de Trànsits. Localidades de l’Horta Nord como Paterna, Burjassot o Alboraia, o de l’Horta Sud como Quart de Poblet, Sedaví o Alfafar, figuraban dentro del plan. Sin embargo, una firme oposición de los Ayuntamientos obligó a revocar la decisión.

Finalmente, durante el franquismo, y continuando con esta lucha entre la ciudad de València y las dos comarcas de l’Horta, el conflicto se institucionalizó. En el año 1946 se creó la Corporación Gran Valencia, surgida para gestionar el plan urbanístico de la capital y 27 pueblos de l’Horta. Este organismo terminó sirviendo a los intereses urbanísticos de València Ciudad, sometiendo a la comarca al desarrollismo de la capital. No obstante, la Corporación Gran Valencia desapareció en 1983 ante la presión ejercida por los alcaldes democráticos, eso sí, dejando una huella de urbanismo caótico y desordenado. Periódicos comarcales como l’Horta i 7 Dies de la Comarca se hicieron eco a principios de los años ochenta de esta destrucción urbanística propiciada por este organismo nacido en la dictadura franquista.

Unos años más tarde, en 1986, se creó el Consell Metropolità de l’Horta (CMH), que tenía algunas competencias como la gestión de residuos, el ciclo integral del agua, urbanismo y transportes. Fue, en definitiva, el único intento serio de articular el Área Metropolitana de València, aunque también terminó fracasando. Y es que la reducción de poder a la que fue sometido, sobre todo por la aprobación de las Normas de Coordinación Metropolitana y la eliminación de las competencias de transporte y urbanismo en 1995, significaron en la práctica vaciar el Consell de contenido. Así pues, en 1999 la Generalitat Valenciana acabó disolviendo el CMH, creando dos entidades metropolitanas (una de aguas y otra de residuos), también vacías de contenido y controladas por el Ayuntamiento de València. Como consecuencia, encontramos un refuerzo de la atomización municipal y la frontera de la desconfianza entre la comarca y la capital valenciana.

Consecuencias de la falta de planificación comarcal

Poco a poco llegamos a la situación actual, a principios del siglo XXI. La inexistencia de un organismo de Coordinación Supramunicipal en materias tan importantes como el urbanismo y el medio ambiente revierte en que las decisiones de estas áreas se toman desde la Generalitat Valenciana o desde el Congreso de los Diputados en Madrid, omitiendo por tanto el principio de subsidiariedad, según el cual el organismo o entidad más próxima al problema tiene más facilidad para solucionarlo.

El momento actual valenciano requiere una vertebración territorial basada en el fortalecimiento de las comarcas, siendo capaces de generar sinergias entre los municipios. En el caso de l’Horta Sud, existe la inevitable necesidad de llevar adelante un modelo de planificación integral entre València y la comarca. El estudio L’Horta Sud en el Horizonte del año 2015 apunta algunas ideas a través de un análisis de las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades de la comarca. Un documento imprescindible para conocer la realidad actual de l’Horta Sud y prever algunos escenarios de futuro.

 

Demografía

Municipios

La comarca de l’Horta Sud está compuesta por un total de 20 municipios, que son los siguientes: Alaquàs, Albal, Alcàsser, Aldaia, Alfafar, Benetússer, Beniparrell, Catarroja, Lloc Nou de la Corona, Manises, Massanassa, Mislata, Paiporta, Picanya, Picassent, Quart de Poblet, Sedaví, Silla, Torrent y Xirivella.

Economía y Población

La Horta Sud, tal y como la conocemos hoy en términos industriales y de servicios, comenzó a configurarse a partir de 1960. Así pues, a partir de esa década, la comarca aceleró su transición de una sociedad fundamentalmente agrícola a otra mayoritariamente industrial y de servicios. Es así como los municipios que conforman la Horta Sud experimentaron un crecimiento urbano espectacular, acompañado de un fuerte cambio industrial y demográfico, en gran medida propiciado por la inmigración procedente de Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura. Sin embargo, fue un crecimiento urbanístico desordenado, resultando en la creación de barrios obreros marginales en algunos de los municipios. Las transformaciones sin planificación de esta etapa condicionaron en gran medida algunos de los problemas actuales en materia urbanística y medioambiental.

El crecimiento industrial y urbano ha tenido como contrapartida el retroceso de la agricultura. La población activa agrícola que trabajaba en el campo en 1960 representaba el 45% y actualmente se encuentra por debajo del 3%. A esto se suma la baja rentabilidad de los cultivos del minifundio, la regresión de la huerta tradicional o la conversión de la citricultura prácticamente en monocultivo de la comarca, dejando el arrozal para la Albufera.

Por otro lado, en cuanto al potencial demográfico, la Horta Sud es la segunda comarca más poblada con 454.668 habitantes y la más industrializada de todo el territorio valenciano. Se trata de uno de los motores clave de la economía valenciana.

La actividad empresarial es rica y diversificada. Tradicionalmente, la comarca ha sido conocida por pequeñas empresas de carácter familiar, principalmente de muebles, aunque en los últimos años han proliferado grandes superficies comerciales situadas en Alfafar, Sedaví, Xirivella y Aldaia, así como empresas de distribución y otras relacionadas con las nuevas tecnologías, muchas de ellas vinculadas a grandes multinacionales.

En cuanto a la economía cooperativa, encontramos casos que hacen considerar a la comarca de l’Horta Sud como la cuna del cooperativismo valenciano. Este movimiento cobró gran impulso en las décadas de 1960 y 1970, con ejemplos como la Cooperativa de Viviendas Populares, la Escuela Florida de Catarroja, COINSER, La Nostra Escola Comarcal de Picassent o Consum, que abrió su primer establecimiento en Alaquàs en 1976.

Cultura

Estamos ante una comarca con una larga historia y un gran patrimonio cultural. Hablamos de que l’Horta Sud cuenta con 13 colecciones museográficas y 8 museos reconocidos como son el Castell d’Alaquàs, la Rajoleria de Paiporta, el Museo del Palmito de Aldaia, el Museo de Cerámica de Manises, el Museo Comarcal de l’Horta Sud en Torrent, el Museo de Historia y de Arqueología de Silla o el Museo de Historia de Benetússer.

La comarca también cuenta con 71 edificios declarados Bien de Interés de Relevancia Local, 14 edificios declarados Bien de Interés Cultural (BIC) y 85 yacimientos arqueológicos, además de un monumento nacional como es el Castell d’Alaquàs.

#SomHortaSud

#SomHortaSud es una campaña conjunta de la Fundació Horta Sud y de la Mancomunitat Intermunicipal de l’Horta Sud que pone en valor el patrimonio artístico y cultural de los 20 municipios que conforman la comarca. Con esta campaña se pretende potenciar la identidad comarcal y dar a conocer algunos de los edificios más representativos de la comarca.

Horta Sud

Virginia Mínguez, ilustradora valenciana, ha sido la encargada de crear las ilustraciones a través de sus pinceles y colores. En total, plasmó la riqueza arquitectónica de 20 edificios de l’Horta Sud: Alaquàs (Castell d’Alaquàs), Albal (Cinema Rivelles), Alcàsser (Mercado Municipal), Aldaia (Museo del Palmito), Alfafar (Biblioteca Municipal, sede antigua del Sindicato Arrocero), Benetússer (Molino-Fábrica Arrocera de Sant Josep), Beniparrell (Iglesia Parroquial de Santa Bárbara), Catarroja (Mercado Municipal), Llocnou de la Corona (Iglesia Virgen del Rosario), Manises (Edificio L’Art), Massanassa (Ayuntamiento), Mislata (Cruz Cubierta), Paiporta (Museo de la Rajoleria), Picanya (Biblioteca y Centro de Estudio), Picassent (Torre de Espioca), Quart de Poblet (El Casino), Sedaví (Ayuntamiento), Silla (El Puerto), Torrent (Torre del Castillo) y Xirivella (Mercado Municipal). Además, también se han realizado ilustraciones de los edificios de la Mancomunitat Intermunicipal de l’Horta Sud y del Museo Comarcal de l’Horta Sud, ambos ubicados en Torrent.

El tejido asociativo en l’Horta Sud tiene un gran potencial. Según el Estudio de Evaluación del Impacto de las Asociaciones en l’Horta Sud, publicado por la Fundació Horta Sud en el año 2017, el número de actividades puntuales al año que realizan las asociaciones en la comarca es de 16.312, unas 800 actividades puntuales por municipio, con una media de participantes de 106 personas por actividad. Por otro lado, el número de actividades periódicas que se organizan semanalmente en los municipios de la comarca es de 18.603, más de 900 actividades periódicas por municipio, con una media de participantes de 25 personas por cada actividad.

Impacto asociaciones en l'Horta Sud

Tal como muestran las cifras, el movimiento asociativo gestiona y dinamiza gran parte de la actividad sociocultural de los municipios de l’Horta Sud. Organiza todo tipo de actividades extraescolares, sociales, deportivas, culturales, educativas, musicales, juveniles, etc.

Además, el movimiento asociativo genera una gran cantidad de ingresos. Según el estudio, los ingresos totales superan los 60 millones de euros. El 36% de los ingresos provienen de subvenciones, el 21% de cuotas de los socios, el 14% de donativos, el 13% de patrocinios de empresas privadas, el 13% de la prestación de servicios propios y un 3% de la explotación de los recursos propios. Por lo tanto, y como consecuencia de este análisis, se puede confirmar que el movimiento asociativo multiplica por tres cada euro público que recibe.
En total, hablamos de más de 2.000 asociaciones en l’Horta Sud, más de 200.000 personas asociadas (casi un 40% de la población total de la comarca); casi 22.000 personas voluntarias que realizan 2.750 horas a la semana por municipio; además se generan 3.451 puestos de trabajo y 800 actividades puntuales al año por localidad. En total, 60.000.000 € de ingresos que significan triplicar cada euro público que reciben.

Por otro lado, las Ayudas a Proyectos Interasociativos que otorga la Fundació Horta Sud ya cuenta con más de 25 años de historia y trabaja en esta línea de fomento del asociacionismo en la comarca. El objetivo es impulsar el trabajo cooperativo de diferentes asociaciones de l’Horta Sud que se unen para crear un proyecto de transformación social.

La Fundació Horta Sud lleva trabajando en el tejido asociativo de la comarca desde 1972

Administración pública y política de l’Horta Sud

Actualmente la única entidad supramunicipal de carácter representativo de los municipios de l’Horta Sud es la Mancomunidad Intermunicipal de l’Horta Sud. Es a ella a quien corresponde la organización y prestación de forma mancomunada de las obras, servicios y actividades de su competencia, así como la gestión, impulso y ejercicio de los fines encomendados por los municipios que la integran, para la consecución de intereses comunes de ámbito supramunicipal.

Además, la Mancomunidad apoya diversas iniciativas a favor del desarrollo de la ciudadanía, la gobernanza democrática y la promoción de nuevos métodos de lucha contra todo tipo de discriminación, impulsando un espacio para mujeres y hombres donde, a través del conocimiento, se facilite la transformación social y se reivindique el protagonismo de la mujer en la sociedad actual.

El himno de l’Horta Sud

Desde 2011 la comarca cuenta con un himno propio gracias a una iniciativa promovida por la Agrupación Musical Els Majors de l’Horta Sud, en colaboración con la Mancomunidad.

Y es que pertenecer a la comarca de l’Horta Sud no es solamente una cuestión geográfica. Formar parte de ella supone tener aspiraciones similares, inquietudes semejantes y necesidades comunes.

El himno Comarca l’Horta Sud se presentó de forma oficial en marzo de 2011 durante el transcurso de un concierto solidario organizado por la Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana de la comarca de l’Horta Sud a beneficio de Haití. Allí estuvieron presentes alcaldes y alcaldesas, federaciones de bandas de la provincia de Valencia y agrupaciones musicales de los veinte municipios que conforman la comarca. Hilari Gascó Melguizo fue el autor de la letra de este himno que, con la música compuesta por Vicente Ramón Tarazona Pons, se convertirá en parte del repertorio musical que podrán interpretar las agrupaciones de la comarca:

Himno de l’Horta Sud

En las tierras valencianas que de artistas son crisol, la afición a la buena música suena y brilla en el atril.

Los pueblos de l’Horta Sud, con amistad y afición, hacen mucha música buena ensayando con ilusión.

Y la edad no nos importa siempre jóvenes para tocar, la batuta es la varita mágica… para disfrutar, la batuta es la varita mágica… para disfrutar.

Y las “teclas” de la edad que son de todos los colores al sentarse al atril son destreza, ritmo y corazón.

Recordando hitos pasados los viejos jóvenes musicales.

Instituciones de la comarca

La historia institucional corrobora la realidad de la comarca de l’Horta Sud. Son muchas las entidades que han nacido a lo largo de los años. Podemos destacar algunas de ellas con un largo recorrido:

  1. La primera que nace con este ámbito territorial es la Fundació Horta Sud en el año 1972, con la mirada puesta en el desarrollo sociocomunitario de la comarca. El objetivo es fortalecer el movimiento asociativo, esencial para configurar una sociedad más justa y comprometida con los derechos humanos y los valores democráticos, trabajando por el progreso desde la diversidad de las personas.
  2. La Mancomunidad Intermunicipal de l’Horta Sud es otra de las instituciones comarcales que tiene un papel fundamental en la vertebración del territorio. Nació en el año 1982 de la mano de los 20 ayuntamientos de la comarca.
  3. La década de los ochenta también vio nacer, concretamente en el año 1982, el Instituto de Estudios Comarcales de l’Horta Sud (IDECO), como respuesta a la necesidad de contar con una institución animadora de la vida cultural de la comarca.
  4. En el año 1999 se creó la Coordinadora por el Valenciano propia de l’Horta Sud con el nombre de Guaix, un colectivo que forma parte de Escola Valenciana y que actualmente reúne en su Trobada d’Escoles en Valencià comarcal a más de 20.000 personas.
  5. En la comarca también encontramos otras entidades históricas como el Foro Empresarial de l’Horta Sud, la Coordinadora Comarcal de Fallas de l’Horta Sud, la Federación Comarcal de Bandas de Música, Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de l’Horta Sud, los Scouts, Esplais, Asociaciones Vecinales, Casas de Juventud, Per l’Horta, Red de Entidades por el Patrimonio, etc.

Capital de l’Horta Sud

Torrent, con más de 80.000 habitantes, es la capital de la comarca y la segunda ciudad con mayor extensión de l’Horta Sud, por detrás de Picassent, con 69,2 km².

La capital se encuentra en la periferia de la comarca, lo cual la ha afectado históricamente al verse influida por algunos rasgos de las comarcas con las que limita. Y es que, aunque el núcleo de población se asienta en la llanura litoral, tradicionalmente dedicada a cultivos de huerta, casi todo el término se extiende hacia los secanos del poniente, donde ya limita con la Ribera Alta y la Foia de Buñol.

En Torrent encontramos también numerosos yacimientos arqueológicos. Precisamente de los romanos proviene la palabra torrens, que, referida al barranco que pasa junto al núcleo urbano, deriva con el tiempo en el actual nombre de Torrent.

Hoy en día, la capital de l’Horta Sud, al igual que otras poblaciones de la comarca, sigue sufriendo las consecuencias del desfase entre la red viaria y el notable crecimiento urbano experimentado sobre todo durante las décadas de los sesenta y setenta. Este crecimiento fue motivado fundamentalmente por la llegada de inmigrantes procedentes de comarcas del interior del territorio valenciano y de otras regiones deprimidas del Estado, ante la gran demanda de empleo que estaba generando el fuerte desarrollo industrial.

En Torrent podemos encontrar lugares emblemáticos como el Mas del Jutge, el Museo Comarcal de l’Horta Sud “Josep Ferrís March” y sede de la Fundació Horta Sud, la Torre islámica, la Iglesia parroquial de la Asunción, la Sierra Perenchisa o el Auditorio.

Además de los ya mencionados edificios emblemáticos de l’Horta Sud en el apartado de Cultura, se pueden destacar dos más:

Museo Comarcal

El Museo Comarcal de l’Horta Sud “Josep Ferrís March” es un centro de conservación, difusión, investigación y exposición del patrimonio cultural de la comarca de l’Horta Sud. Puedes encontrar toda la información aquí.

Albufera

La Albufera de Silla cuenta con un puerto típico, sin añadidos de cemento. Desde esta localidad de la comarca es posible realizar excursiones en barca o pasear por los corredores verdes que permiten hacernos una idea de lo que debió ser la zona en tiempos pasados. Quizás la Albufera sea el mayor patrimonio que tiene l’Horta Sud y a veces no somos conscientes de su importancia.

Se trata pues, de un puerto que podemos encontrar en las afueras de Silla y que hoy en día está muy concurrido como consecuencia de la cantidad de actividades de ocio que se realizan y de los paseos de los habitantes del pueblo.

El puerto conserva algunas infraestructuras antiguas como el puente de madera, la casa y el almacén, el motor o algunas barcas que sirven de decoración, aunque la mayoría de ellas tienen propietario y se utilizan para paseos por la Albufera o para pescar.

Actualmente, en el puerto de Silla se llevan a cabo una gran cantidad de actividades de ocio, algunas de ellas vinculadas al Club Deportivo el Saladar, que fue construido en el año 1973, o a la piragua.