Acciones para el cambio: una memoria para comprender el movimiento de la comunidad
Acciones para el cambio: una memoria para comprender el movimiento de la comunidad

Acciones para el Cambio, la memoria 2025 de la Fundación, recorre el trabajo realizado por la entidad durante el pasado año con y para la comunidad y el territorio de l’Horta Sud.
28 de julio de 2026 – Hay movimientos que apenas se ven, pero que lo cambian todo. Son los que hacen que una asociación encuentre el apoyo que necesitaba para seguir dinamizando y vertebrando los barrios, pueblos y ciudades; que dos entidades que no se conocían acaben trabajando juntas y multiplicando el impacto de sus acciones; que una idea compartida se convierta en un proyecto comarcal, o que una comunidad sea capaz de reorganizarse después de una crisis e imaginar, de nuevo, el futuro.
Igual que el agua recorre las acequias, se bifurca, supera obstáculos y sigue avanzando, también las comunidades construyen el cambio a través de miles de gestos, relaciones y decisiones compartidas. Ese movimiento, a menudo invisible, es el que da vida al territorio y el que marca el editorial de la Memoria 2025 de la Fundación.
Porque 2025 fue un año así. Después de la DANA, la recuperación —todavía no finalizada— no puede entenderse como una sucesión de acciones independientes, sino como un proceso colectivo construido desde la base, sostenido por la sociedad civil organizada del territorio. Esa sociedad civil que, cuando los grandes titulares ya habían desaparecido, seguía aquí: en su territorio; en su comunidad.
Un mismo sistema en movimiento
Como fundación comunitaria, en la Fundación trabajamos para facilitar que las personas, las asociaciones, las empresas y las instituciones puedan encontrarse, escucharse y construir respuestas conjuntas. Durante 2025, a pesar del aumento de la complejidad, todas las acciones desarrolladas desde la Fundación han seguido funcionando como un mismo sistema en movimiento. Corrientes diferentes que avanzan, se encuentran y se refuerzan mutuamente, pero que comparten una misma dirección: acompañar, conectar, facilitar, escuchar y fortalecer el tejido asociativo para que sea el territorio quien construya su propio futuro. Es esta mirada la que da sentido a los proyectos desarrollados a lo largo del año.
La Escola d’Associacions ha seguido reforzando las capacidades del tejido asociativo. Transformem en Xarxa ha impulsado nuevas alianzas para afrontar los retos compartidos. Fils de l’Horta ha comenzado a construir una memoria viva del asociacionismo. Serà Horta Sud 2030 ha mantenido abierta la reflexión sobre el futuro de la comarca. El futuro Espacio Comunitario ha comenzado a tomar forma como un nuevo lugar de encuentro y colaboración. Al mismo tiempo, hemos seguido acompañando a cientos de asociaciones en su proceso de recuperación tras la DANA, porque sabemos que reconstruir una comunidad es mucho más que reparar lo que se ha perdido, y nos hemos implicado en otras iniciativas como Salvemos las Fotos, para poder salvar el patrimonio fotográfico de miles de familias de l’Horta Sud y del resto de comarcas afectadas.
Vínculos, confianza y aprendizajes
Cada iniciativa responde a una necesidad concreta. Pero todas comparten una misma dirección: aumentar la capacidad de la comunidad para cuidarse, organizarse y construir su propio futuro. Esa es también la lógica que hay detrás de las cifras.
En 2025, desde la Fundación se destinaron más de 2,2 millones al fortalecimiento del movimiento asociativo. De ellos, 1,6 millones de euros se destinaron a ayudas económicas. Asimismo, 419 asociaciones fueron acompañadas desde la Escola d’Associacions; 69 proyectos fueron impulsados a través de Transformem en Xarxa y cientos de personas y entidades han participado en procesos de escucha, formación, colaboración y reconstrucción comunitaria.
Son datos importantes. Pero, sobre todo, son la huella visible de la confianza generada, los vínculos reforzados, los aprendizajes compartidos y los nuevos caminos que se van forjando cuando una comunidad decide avanzar unida. La memoria incorpora también el resumen económico del ejercicio, fruto del compromiso con una gestión transparente, responsable y orientada a maximizar el impacto social de los recursos que la ciudadanía, las empresas y las instituciones depositan en nosotros.

El editorial de la memoria nos recuerda que el agua nunca deja de moverse y que siempre busca su camino, se adapta al territorio y sigue avanzando. Muy parecido a lo que también es una comunidad: no la suma de las acciones que realiza, sino el movimiento compartido que es capaz de generar.
Esta memoria es el testimonio de ese movimiento. Porque sabemos que una comunidad viva y organizada puede cambiarlo todo.




