El papel de la sociedad civil en la recuperación, en la reunión de Embajadores del Pacto Climático Europeo
En la trobada, que es va celebrar a Paiporta el divendres 21 de març, hi va intervindre la Fundació per explicar les claus de la reconstrucció social



25 de marzo de 2025 – El Casino de Paiporta fue un punto clave durante la emergencia en l’Horta Sud tras la DANA. Allí se alojaron diferentes asociaciones, como la Agrupació Cultural i Esportiva dels Bombers de Barcelona (ACE), se convirtió en punto de reparto de alimentos de World Central Kitchen (WCK) y fue centro de encuentro y refugio para miles de personas voluntarias llegadas de todas partes. Ahora, casi cinco meses después de la DANA, el Casino está trabajando en una rehabilitación que permita que el espacio vuelva a ser un centro para la vida social del municipio. Así lo explicó Luis Ródenas, presidente del Ateneo Cultural y Recreativo de Paiporta (El Casino), quien estuvo presente en la inauguración de la reunión de Embajadores del Pacto Climático Europeo.
Junto a él estuvieron también la embajadora del Pacto Europeo por el Clima, Carmen Marqués Ruiz; el alcalde de Utiel, Ricardo Gabaldón; el concejal de Transición Ecológica y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Paiporta, Óscar Pellicer; la alcaldesa de Paiporta, Maribel Albalat; y el director de la Fundació Horta Sud y también embajador del Pacto Europeo, Julio Huerta.
Durante la presentación de la jornada ya se señalaron algunos aspectos clave, como la importancia de la coordinación política y social, tanto para prevenir futuras catástrofes como para avanzar hacia una recuperación de los municipios que tenga en cuenta a todas las personas que los habitan. En este mismo sentido, el director de la Fundació, Julio Huerta, añadió que «es imprescindible simplificar la burocracia para entidades sociales, personas físicas y pequeñas empresas y comercios en un contexto como el actual» y que «es necesario asegurar que el proceso de recuperación se haga de abajo hacia arriba, para garantizar que las políticas respondan a las necesidades reales y al conocimiento de causa de la población».
Otra palabra muy repetida en los primeros compases de la jornada fue la de ciencia, y especialmente «la importancia de poner la ciencia al frente». Una ciencia que, eso sí, «debe ir siempre de la mano con la sociedad civil, interpelarla y sumarla». Esta premisa se hizo aún más evidente en la mesa de científicas y expertos, en la que participaron Fernando Valladares, investigador del CSIC; Ana Camarasa, geógrafa de la Universidad de Valencia; y Enrique Cifres, vicepresidente de la ICOLD, la Comisión Internacional de Grandes Presas. Todos ellos destacaron la importancia de hacer la ciencia atractiva para la ciudadanía, con el fin de que se informen rigurosamente y, sobre todo, comprendan el punto actual de la situación climática.
El papel de la sociedad civil
Tras la mesa con científicas, llegó el turno de la mesa dedicada a la sociedad civil. Moderada por el presidente de la Fundación Sustenta, Jesús Martínez, contó con la participación de José A. Bas Morales, director del IES Salvador Gadea de Aldaia; Fernando Pérez Adalid, sargento de Bomberos; Verónica March, periodista paiportina y fallera de la Falla Cervantes; y Aleix Pujol, responsable de comunicación de la Fundació Horta Sud.
Esta mesa permitió poner sobre la mesa las vivencias de la DANA desde el punto de vista educativo, de los servicios esenciales de emergencia y del movimiento asociativo. En ella se destacó el papel que había jugado la sociedad civil en la fase de emergencia: «en cuanto se limpiaron las casas, los casales falleros se pusieron en marcha para ayudar al resto del municipio», y todo ello «sin olvidar el puente de la solidaridad y la avalancha de voluntariado procedente de todo el territorio para ayudar».
Una de las reflexiones compartidas en la mesa fue «la constatación de que la población joven, por muy estigmatizada que esté, estuvo presente en los momentos más cruciales», algo que debe relacionarse con la necesidad de adaptarnos a las nuevas formas de implicación de las personas jóvenes, quienes «no es que no estén, sino que muchas veces no logramos interpelarlas».
Asimismo, la mesa concluyó con la mirada puesta en la necesidad de fortalecer a las organizaciones como elemento clave de transformación: «aunque la ayuda individual fue muy necesaria, las organizaciones fueron quienes fueron capaces de organizar, canalizar y repartir tanto los recursos materiales que llegaban como de gestionar el voluntariado». Además, destacaron que lo hicieron «con una mirada panorámica que priorizaba las necesidades del barrio o municipio».
Reunión de embajadores y ruta climática
Finalmente, la jornada de la mañana concluyó con una mesa compuesta por ocho embajadores y embajadoras por el clima en el Estado español, que centraron la mirada en la vinculación entre la DANA y el cambio climático. Uno de los aspectos más destacados fue la necesidad de revisar el modelo de vida que tenemos, con vidas centradas en espacios hiperantropogenizados, así como la necesidad de trabajar en dos líneas paralelas: la mitigación de los efectos del cambio climático y la adaptación al mismo, ya que «como ha quedado sobradamente demostrado, el cambio climático ya es una realidad y no un futuro posible».
Por la tarde, el encuentro continuó con una ruta climática organizada por la embajadora Natascha Wahlberg Macias, en colaboración con embajadores y embajadoras locales, así como líderes también locales.




