Nueve fundaciones se alían para contribuir a la recuperación de l’Horta Sud tras la DANA
Las nueve fundaciones aportan 415.000 € al fondo común impulsado por la Fundació Comunitària Horta Sud para seguir reconstruyendo el territorio valenciano afectado

24 de noviembre de 2025 – La semana pasada tuvo lugar una alianza histórica del movimiento fundacional en España. Nueve fundaciones −Fundación Adey, Fundación Juan Entrecanales de Azcárate, Fundación Banco Sabadell, Fundación Bosch Aymerich, Fundación Caja Navarra, Fundación Gutiérrez Manrique (administrada por Fundación Caja de Burgos), Fundación Mediterráneo, Fundación Roviralta y Fundación Daniel & Nina Carasso− se unieron para aportar 415.000 € a nuestro Plan de Recuperación y Transformación de l’Horta Sud (2024–2028).
Este plan contempla, entre otras cuestiones, la puesta en marcha de un espacio comunitario para fortalecer la vida social y mejorar la preparación ante futuras emergencias, programas de acompañamiento a colectivos vulnerables —como personas mayores o con discapacidad—, la recuperación de recuerdos familiares mediante el tratamiento de fotografías inundadas y ayudas para el desarrollo de actividades culturales, deportivas o formativas.
«Esta alianza pone de manifiesto la importancia de la cooperación y de actuar desde el territorio para hacer frente a los desafíos», explicaban las nueve fundaciones creadoras de la alianza, que pertenecen a la Asociación Española de Fundaciones.
Una relación que, como subrayó Rosa Gallego, directora de Relaciones Internacionales y Fundaciones Comunitarias de la AEF, «es de gran magnitud y solo es posible desde el valor de la confianza, en este caso, en la Fundació Comunitària Horta Sud, que se puso manos a la obra para paliar el desastre de la DANA desde el primer minuto».
Por su parte, el director de la Fundació Horta Sud, Julio Huerta, señaló que esta alianza «supone un impulso decisivo para seguir reconstruyendo no solo infraestructuras, sino también vínculos comunitarios».
La decisión de nueve fundaciones donantes de unirse por primera vez en España para aportar a un fondo común refleja un cambio significativo alineado con la tendencia emergente de la filantropía basada en la confianza.
Este tipo de colaboración es un reflejo de la confianza mutua entre entidades donantes, que concentran sus esfuerzos en una acción focalizada en el impacto colectivo desde el ámbito local, el más cercano a la ciudadanía afectada. Además de su importancia como modelo de colaboración, este tipo de actuación centrada en lo local aporta una mayor flexibilidad y rapidez en la respuesta, permitiendo una mejor adaptación a las necesidades cambiantes de un contexto de emergencia, adecuando en cada caso la acción a las necesidades.
La alianza de las nueve fundaciones españolas está en sintonía con iniciativas internacionales como Trust-Based Philanthropy Project (EE. UU.), Participatory Grantmaking (donde las comunidades deciden cómo se distribuyen los fondos) y el Fondo de Resiliencia de Latinoamérica y el Caribe, que promueve donaciones flexibles y colaborativas.




