Avanza la construcción del espacio comunitario con una nueva jornada participativa con 30 asociaciones
Cincuenta asociaciones de diferentes ámbitos de l’Horta Sud se implican en el proceso participativo

El proyecto tiene como objetivo consolidar una red sólida de asociaciones y organizaciones que compartan conocimientos, recursos y experiencias
28 de enero de 2026 – Más de cuarenta personas de cerca de treinta asociaciones de l’Horta Sud han participado en una nueva jornada para seguir definiendo el futuro espacio comunitario ubicado en Benetússer. Un encuentro que forma parte de un proceso colectivo que va mucho más allá de la rehabilitación de un edificio y que tiene como objetivo crear comunidad, reforzar vínculos y dignificar el tejido asociativo.
Esta segunda jornada participativa da continuidad al primer encuentro celebrado el pasado mes de julio, en el que se recogieron ideas sobre usos, actividades y necesidades del espacio. En esta ocasión, la sesión se ha centrado en la sostenibilidad, la gestión y los usos compartidos, profundizando en cómo hacer que el proyecto sea útil, vivo y con proyección de futuro.
Entre las dos jornadas han participado cerca de cincuenta asociaciones de la comarca, de categorías diversas como vecinales, culturales, deportivas, ecologistas o de diversidad funcional, reforzando la transversalidad y la inclusión del proyecto. Además, siete de estas asociaciones han estado implicadas en ambas jornadas, consolidando así un proceso basado en el compromiso y la corresponsabilidad.
«La jornada ha sido muy enriquecedora y provechosa. Las asociaciones están muy implicadas porque entienden que este es un proyecto compartido», ha destacado Julio Huerta, director de la Fundació Horta Sud. «Hemos normalizado situaciones que no son normales, y este proyecto es una oportunidad para crear un espacio digno, a la altura del papel fundamental que desarrolla el tejido asociativo», ha añadido.
Algunas de las cuestiones que se han trabajado en esta última jornada han sido cómo garantizar la sostenibilidad económica del espacio sin perder su carácter comunitario, qué fórmulas son viables para cubrir los gastos, cómo organizar el uso del espacio de manera justa para que funcione para todas las asociaciones y cómo coordinarse en el día a día para garantizar esta viabilidad y sostenibilidad a largo plazo.
Las dos sesiones han sido dinamizadas por el equipo de Arquitectura sin Fronteras, Quatorze, Enpeu y Quidam, entidades que colaboran en el desarrollo del programa de regeneración comunitaria de barrios Asertos, del que forma parte el arquitecto y salubrista Daniel Millor Vela, Premio Princesa de Girona Social 2024.
El espacio comunitario
Actualmente, el espacio se encuentra en una primera fase de demolición previa a su rehabilitación. El edificio, una antigua discoteca que ya estaba abandonada antes de la DANA, ha sido adquirido por la Fundació Horta Sud en colaboración con la Fundación Princesa de Girona.
Más allá del espacio físico, el proyecto tiene como objetivo consolidar una red sólida de asociaciones y organizaciones que compartan conocimientos, recursos y experiencias, reforzando los vínculos de apoyo mutuo y mejorando la capacidad de respuesta de la comunidad.
En este marco, el proyecto toma como referencia el modelo de los Resilience Hubs, espacios comunitarios que nacen del propio tejido social y se construyen a partir de las necesidades reales de las personas y colectivos que los utilizan. El espacio está pensado para tener un recorrido largo en el tiempo con la voluntad de garantizar su proyección de futuro y la continuidad como espacio útil y vivo para el tejido asociativo.
Además, la iniciativa se construye desde una lógica de responsabilidad colectiva, en la que desde la Fundación actuamos como impulsoras pero no como único agente.




